
Hoy… en dos momentos distintos del día, en dos lugares distintos de esta ciudad, dos mujeres distintas me regalaron una sonrisa… la primera en el tren, la segunda cruzando un puente…
Yo, que en menos de 24 horas me estoy por subir al avión que me lleva a casa, simplemente les devolví la cortesía y seguí caminando con la cabeza en un estado particular, como de quien está por terminar un viaje de 163 días…
Me pareció buena manera de comenzar mi anteúltimo mail… con la sonrisa de dos mujeres!
Yo soy Bruno Gagliardini… por la cancionalidad de mi apellido, claramente italiano!.
Hace muchos años, cuando yo todavía no existía… mi papa intento ubicar a los familiares del viejo mundo, justo él, con mi mama y mi hermana estaban en Italia… consiguió un teléfono y llamó… habló con un tal Renato que le dijo:
“Vengan a comer a casa, si buscando en el pasado nos damos cuenta que somos familia maravilloso y si no, será igual una rica comida!.”
Si la comida fue rica no lo se, pero sí, eran familia y antes de irme de Italia almorcé con Renato, que vendría a ser mi tío… un poco lejano ya que nos une su bis nono, o sea mi tris nono!.
Puedo describir este encuentro como un momento familiar cálido y muy disfrutable…
Y así… después de 4 meses de girar por Italia… me subí al Brunitus móvil y crucé la frontera… dejé la tierra de la pizza y la pasta para entrar a la tierra de los quesos y las baguetes… ulala, Francia…
Para que se entienda mi búsqueda de esta última etapa del viaje tengo que hacer un poco de historia, así que aquí voy… les voy a hablar de diábolos:
Conocí el diábolo en el año 1996 en el taller de circo del Grupo de Teatro Catalinas Sur, nunca tuve facilidad para jugar con él, pero sí entusiasmo y perseverancia…
Por aquel entonces tuve la oportunidad de tomar clases con la gente que más sabía del tema, con el pasar de los años superé a mis maestros y de a poco me fui transformando en uno de los referentes de la Argentina diabolísticamente hablando.
En el año1999 viaje por primera vez a Europa y entonces vi los que se estaba jugando con los diábolos del otro lado del charco… y se me abrió un mundo nuevo… a partir de ahí empecé a transitar un solitario camino de búsqueda e investigación, lento pero propio.
Así fue como en el año 2001 se me ocurrió una idea:
Mezclar un diábolo con un trompo y un giróscopo… “eureka”… invente algo!.
Volvemos al año 2007, hace un par de semanas, me junte en Paris con una de las compañías más top del diábolo a nivel mundial, tomando un café charlamos de cosas, entre ellas me enteré de que cuatro personas en el mundo, cada una por su camino llegaron a la misma invención, un francés, un belga, ellos (suizo alemanes) y yo (argentino)… dos detalles, históricamente yo fui el primero, y todos llegamos a través de un entusiasmo por las ciencias exactas.
Charlamos también de ideas y de lo lindo que es transmitir cosas con este elemento… las palabras me quedan cortas para describir ese rato donde me encontré compartiendo tantas cosas en común con unos desconocidos!.
En Paris además camine mucho por que hubo paro de subtes, en Paris también me reencontré con viejos amigos, en Paris… como decirles?, en Paris “parisié”!.

Con Nella y Roman, la compañia Trespace

El Carrusel que queda al lado de la torre Eiffel y mi diabolo
Después Bordeaux, donde me esperaba un muchacho profesor de ciencias de la computación y además un gran gran diabolista.
Había arreglado con el para tomar clases particulares… fueron solo dos días… un fin de semana… 16 horas de diabolo!
Tuve un profesor después de muchos muchos años y fue maravilloso, además para cada movimiento el tenía una teoría que me explicaba con entusiasmo, y yo como buen alumno… me deje enseñar…!
Fueron solo 10 días en Francia… pero 10 días que por sobre todo me refrescaron el entusiasmo diabolístico…!
En los últimos años crecí mucho en la manera de comunicar con mis diábolos, pero estaba estancado en el terreno del elemento puro… estos fueron días de ideas, días de técnicas y teorías, días donde el movimiento circular me envolvió con sus fuerzas y su magia… y yo, como buen diabolista… me deje envolver!

El Bestia de mi profesor haciendo un truco con tres diabolos imposible!
D e repente me encontré en Barcelona, donde todo había empezado… un poco de amigos y familia, otro poco de trámites, algunas compras y pasear… y cada tanto mirar para atrás… mirar y ver como el tiempo transformo las vivencias en historias y sin forzar nada me da ganas de sacar alguna conclusión, por eso, a pocas horas de subir al avión, este es el “anteúltimo” mail… me queda uno… el que termina con la palabra “fin”…
Pero hoy no… quizás los escriba arriba del avión… donde todo se ve desde otro lugar que el habitual, … eso siempre hace bien a la hora de sacar conclusiones…
Bruno