RELATO IV
( 04-08-08)

 

 

 

Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos.
Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta tierra.
Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la vía Láctea.
Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese universo.
Pero, cada una de esas estrellas es un sol, a menudo mucho más brillante y magnífico que la pequeña y cercana a la que denominamos "el sol".
Y muchos, quizás la mayoría, de esos soles lejanos tienen planetas circundándolos.
Así, casi con seguridad hay suelo suficiente en el firmamento para ofrecer a cada miembro de las especies humanas, desde el primer hombre-mono, su propio mundo particular: cielo... o infierno.

Arthur C. Clarke (2001, Una odisea espacial)

Anécdota uno:

Tenía diez días libres, entonces elegí la zona de Liguria (costa mediterránea italiana, donde está Génova), para trabajar en la calle, zona completamente desconocida para mi...
trabajé en varios lugares y pasé varios días durmiendo en el auto...
una de estas noches, buscando un lugar tranquilo donde estacionar para descansar, me metí en una pequeña carretera, la luz roja del tablero del coche me indicaba que me estaba quedando sin nafta...
torpemente la ignoré... y entonces, por primera vez, el Brunitus móvil me abandonó y eligió para hacerlo, las 2am de un día de semana en el medio de la nada...
pobre, no le di de comer, la culpa fue mía... cuestión que automáticamente me coloque el chaleco fluorescente reglamentario y obligatorio para cuando uno tiene problemas en la ruta...
y me puse a analizar la situación... y ahí estaba mi coche titilando con las balizas, y ahí estaba yo titilando con mi chaleco reglamentario y a nuestro alrededor... nada!

Entonces, como un fantasma, aparece un señor en bicicleta... le pregunto simpáticamente si había alguna estación de servicio cerca... y me responde...
"tuviste suerte, hay una a 1km"... le a agradezco y me pongo a buscar botellas de plástico tiradas por ahí para poder traer nafta... el señor observa mi acción, me saluda y se va...
la zona era sucia y encontré rápidamente un par de botellas y de repente veo que el señor de la bicicleta vuelve cargando él también un par de botellas vacías...
me ayuda a empujar el coche para dejarlo a un costado y me acompaña hasta la estación, yo agradezco...
lleno cuatro botellas y emprendo mi kilómetro de caminata de regreso al coche con desgano, camino 50 metros y me encuentro una bicicleta tirada en la basura,
con un canastito para colocar las botellas y todo, tenía las dos llantas rotas pero para un kilómetro iba perfecto!

Vacío las botellas en el coche y el motor arranca pero sin fuerza, lentamente encaro a la estación de servicio y a dos cuadras se frena de nuevo el coche...
a empujar entonces... y durante esa acción pasa un coche cerca mío y frena, una señora con su hijo... me ofrece ayuda... empujamos juntos...
ella dice "nosotros los musulmanes creemos que si uno ayuda a los demás, dios te ayudará a ti"... le agradezco... cargo nafta y el motor vuelve a rugir...
busco un lugar tranquilo y me duermo, me duermo deseándole lindas cosas al señor de la bicicleta y a la señora musulmana...!

Anécdota dos:

Se podría decir que existe un mapa geográfico de Italia donde las divisiones tienen que ver con las zonas de trabajo para los artistas callejeros.

En cada zona encontramos entonces los artistas habitué del lugar y los de paso... el código es simple, el primero que llega a el lugar se queda con el mejor horario.

Suele suceder que los habitué se agrupan, duermen en la misma zona, comen juntos, intercambian experiencias y se reparten los lugares de trabajo para no coincidir en ellos...
en cuanto a los de paso, de ellos se sabe poco!.

Era mi primera vez por la zona de Liguria, costa mediterránea italiana... Varazze, Laiguelia, Pietra liguria, Finale liguria, Borghetto, Andora, etc...
como artista de paso tuve la suerte de ser bienvenido por los habitué, a muchos de ellos ya los conocía de otras partes del mundo.

Entonces, amablemente me indicaron los mejores lugares para trabajar, donde comer rico y barato,
donde estacionar el coche para que el sol no despierte temprano y demás detalles de la vida del artista callejero...
Entre estos detalles hubo algo a lo que no estaba acostumbrado, después de trabajar cada uno contaba el dinero de su gorra y comparaban quien había ganado mas...
yo, que vengo en un humilde intento de desapego con el dinero, caí rápidamente en la trampa y cometí, según mi punto de vista, el error de entrar en ese juego...
y entonces, por primera vez en lo que va del viaje, me comparé con otros artistas... y el sistema de referencia no tenía que ver con una búsqueda artística (el combustible en el que creo) sino,
con el dinero que se gana y como consecuencia de esto me puse a especular si sucede A, B y C entonces podré ganar X...
mis cuentas matemáticas claramente no tenían sentido pero estaba envuelto en la confusa nube de ganar dinero... y entonces... coincidiendo con ese momento,
cargo nafta en una estación de servicio, me incorporo a la ruta, pongo primera, segunda, tercera y el coche no aceleraba,
un camión de atrás me tocaba ferozmente bocina y mi coche que no respondía... me tiro a un costado, nuevamente balizas, nuevamente chaleco reglamentario... abro el motor y olor a quemado... ups!.

Espero un rato bajo el sol fuerte del mediodía, arranco el coche y el motor responde pero los cambios no. Autopista, mucho calor, coche roto, teléfono celular sin crédito, el panorama no era alentador...
lo mas rescatable era mi sorprendente actitud optimista, hablándole como un loco al coche de que todo iba a salir bien... y entonces llegó la idea salvadora...
prendí la computadora, me conecte a Internet gracias a mi súper teléfono que hace de modem,
tenia crédito en el skype (un programa para hablar por teléfono a través de Internet) y pude así comunicarme con mi seguro de asistencia al viajero, que queda en España...
ellos mandaron una grúa la cual esperé leyendo "2001 odisea del espacio".

Me llevan al taller mecánico más cercano, ciudad de Brugnato, los mecánicos miran, huelen y dicen "si a brushatto la frizzione",
lo que quiere decir que se quemo el disco que une el embriague con el motor... era día martes, el arreglo iba a tardar tres días y costar mucho dinero...
pase tres días esperando en un hotelito de Brugnato, estaba preocupado y ansioso, me la pase durmiendo y mirando tele...
yo, que vengo buscando la manera de vivir y disfrutar el día a día comprendí que en esa espera no lo iba a lograr, por lo que simplemente deje que pase el tiempo...
llego el viernes y me entregaron mi auto funcionando de maravilla.

preocupado
preocupado...

En la nube confusa de ganar dinero especulé con que si sucedía A, B y C iba a ganar X...
bueno, no solo gaste mucho dinero en arreglar el coche sino que además no pude trabajar durante esos días, entonces ni A, ni B, ni C sucedieron y yo no gane X sino que los perdí.

Pero lo bueno es que pude salir de la nube, me fui de Brugnato disfrutando de manejar mi auto, asimilando lo sucedido y recuperando el camino de mi búsqueda...

Anécdota tres:

Me entregaron el coche, maneje 150km y llegué a Pistoia donde esa misma noche tenía un festival, la estética era medieval, el pueblo pequeñito y yo sin expectativa...
fueron dos funciones hermosas... maneje 350km destino Monza (las afueras de Milán)... otras dos funciones hermosas... otros 350km de vuelta a Pistoia...
dos funciones mas, las dos hermosas... lunes sin planes, elijo una ciudad del mapa "Sarzana" y me voy a trabajar... una función hermosa... martes sin planes, elijo otra ciudad "Sestri Levante"...
función hermosa... aeropuerto de Bergamo, avión destino Santander, tren destino Aguilar de Campoo, mi primer festival en España,
la propuesta artística del encuentro era muy interesante y eso me tenía entusiasmado pero lamentablemente quede un poco fuera del la gran movida,
no tuve suerte con mis horarios y lugares de trabajo, simplemente eso... fue un viaje fugaz, dos días, quizás un poco frustrantes.
De nuevo en Italia, de nuevo callejeando en Liguria...
esta vez con la diferencia de tener una casa donde parar, resulta que los Gagliardini tienen una casa por esa zona y mi prima estaba disfrutando del mediterráneo junto
con su pareja y me hospedaron, aproveche para dormir mucho, para mirar los juegos olímpicos en la tele y para comer en familia... las tres cosas muy disfrutables...
así pasaron sábado, domingo, lunes, martes, miércoles y jueves... y todas las noches de Bruno me transformaba en Brunitus para trabajar y todas las noches fueron funciones hermosas...

Cuando digo hermosa es simplemente llegar a un lugar, colocar mi baúl y no tener ni idea de lo que va a pasar y entonces hacer mi trabajo, juntar la gente, bailar con mis diábolos,
buscar una linda energía y encontrarla.

Primos
mi prima Carla, su pareja Juan, Yo y el Mediterraneo!

Bruno